“Aportamos soluciones singulares, perspectivas distintas, propuestas motivadoras. Construimos una comunicación eficiente y una inversión rentable. Buscamos comunicar mejor, generar valor, crecer juntos…”
Somos comunicadores: profesionales de la creación y transmisión de mensajes de valor. Ideamos y producimos toda clase de herramientas para una óptima comunicación de nuestros clientes con sus clientes y con su mercado. Entendemos por comunicación óptima la que es capaz de proyectar una imagen positiva y motivadora, generar un posicionamiento adecuado y propiciar unas buenas relaciones comerciales.
Las herramientas que diseñamos son tan amplias como lo es la propia comunicación empresarial: identidad visual, imagen de marca y producto, publicidad, relaciones públicas, màrketing relacional, diseño web, web márketing, multimedia… Desarrollamos todos estos recursos asumiendo íntegramente el proceso global de trabajo, desde la ideación inicial de propuestas hasta la producción e implementación de las mismas a través de todos los medios de comunicación: editorial, mass media (prensa, radio, TV, revistas…), gabinete de prensa, internet, márketing directo, packaging, punto de venta, stands…
Somos una empresa artesana, muy próxima al cliente y voluntariamente pequeña. Ello no nos impide afrontar proyectos de envergadura, porque contamos con la experiencia y la red de colaboradores necesaria: directores de arte, fotógrafos, realizadores audiovisuales, ilustradores, consultores de màrketing, diseñadores web, especialistas en web màrketing, en relaciones públicas, impresores… Constituimos así una central de servicios que facilita una oferta global en todos los ámbitos de la comunicación, a la vez que asegura una coherencia de los trabajos y una interlocución directa con un único responsable.
Nos apasiona la comunicación porque nos permite conocer multitud de cosas y de personas. Consideramos la comunicación un valor humano por antonomasia, capaz de aportar diferenciales muy positivos a las empresas, máxime en la época de tecnologización globalizadora en que vivimos. Queremos proporcionar calidad humana y personalización a los proyectos de nuestros clientes. Somos una parte pequeña, pero importante, en la dinámica de las empresas con las que colaboramos, porque aportamos ideas y soluciones que abren nuevas perspectivas y generan ilusión y cohesión con nuestros clientes. Por ello, intentamos establecer con ellos una colaboración franca, abierta y "cómplice", basada en la cordialidad, la buena "química" y el respeto. No somos ni queremos ser "proveedores" de nada, porque consideramos mucho más valioso para nuestros clientes actuar como aliados comprometidos, que no como cumplidores de encargos.
Entendemos nuestro trabajo como una mezcla de técnica e intuición, analítica e inspiración, tecnología y artesanía. Nuestra cultura es la del proyecto, la ideación y la creatividad. Trabajamos el detalle y el matiz con el convencimiento de que son factores clave para convertir una buena idea en una idea genial. Nuestro espíritu es el del artesano que disfruta viendo como una idea va tomando forma y materialización entre sus manos. Sin embargo, no olvidamos nunca que somos un instrumento al servicio de los objetivos de márketing y comunicación de nuestros clientes.
Sabemos que, buenas ideas las tiene todo el mundo, y por eso no monopolizamos el papel de creativos, sino que intentamos siempre estar "abiertos de orejas", para poder incorporar las buenas ideas de nuestros clientes a los proyectos. Pero entendemos que es la capacidad de materializarlas de forma óptima lo que marca las diferencias profesionales, y nos identificamos al cien por cien con la aseveración de Bill Bernbach: "No permitimos que ningún cliente nos diga cómo tenemos que hacer un anuncio… Somos conscientes de que nunca sabremos tanto del producto como él, pero también estamos convencidos de que él no sabe tanto como nosotros de comunicación".
Vivimos los éxitos y los fracasos de nuestros clientes como propios, porque nuestro compromiso con el trabajo es total. A cambio de nuestra ilusión, de nuestro esfuerzo y de nuestra entrega, pedimos una cosa: confianza. La confianza mutua es nuestro combustible, porque es el único capaz de alimentar el motor de la creatividad para generar buenas ideas y cumplir así con nuestra meta: construir una comunicación eficaz, que cumple objetivos y supone una inversión rentable.